El Pentágono anunció haber destruido el búnker de los Guardianes de la Revolución iraní mediante un ataque de gran envergadura, según informó el comandante militar estadounidense citado por Le Monde. Esta novedad se suma a la escalada del conflicto entre Irán, Israel y Estados Unidos, que mantiene el espacio aéreo regional cerrado en países como Irán, Irak, Siria, Jordania y la mayoría del Golfo Pérsico, excepto Arabia Saudita.
Luciano Zacar, desde Qatar, describió calles vacías, feriado bancario, comercios cerrados y suspensión total de actividades, con alerta aún vigente y aeropuertos inoperativos. La gente optó por quedarse en casa ante los bombardeos e intercepciones de misiles cercanas.
Desde París, Jorge Morón reportó que Emmanuel Macron preside consejos de defensa enfocados en proteger a los 900 militares franceses en Medio Oriente y a ciudadanos varados por la cancelación de más de mil vuelos, incluyendo Air France y Lufthansa. Manifestaciones celebraron los ataques como liberación del pueblo iraní en Plaza de la República, Burdeos y Toulouse.
Gabriel Puricelli criticó la falta de unidad en la Unión Europea: España (Pedro Sánchez) condena firmemente a Estados Unidos e Israel, mientras Francia, Alemania y Reino Unido piden desescalada sin mencionar el ataque inicial. Noruega también rechazó la acción. Francia ve positivamente la caída del régimen iraní pero prioriza diplomacia.
Los analistas coinciden en que el conflicto entra en fase de escalada pese a llamados a la calma, con bombardeos continuos y tensión creciente, sin negociación a la vista.