El Papa León XIV continuó su mensaje del Ángelus instando a asumir la responsabilidad moral para cerrar la espiral de violencia en Medio Oriente antes de que se convierta en una vorágine irreparable.
Exigió que la diplomacia recupere terreno y se promueva el bien de los pueblos que anhelan una convivencia pacífica basada en la justicia. Elevó súplicas por un retorno urgente al diálogo en encuentros preocupantes entre Pakistán y Afganistán.
Oró para que se resuelvan todos los conflictos mundiales y afirmó que solo la paz, como don de Dios, puede sanar las heridas entre los pueblos. Se acercó a la población del estado brasileño de Minas Gerais, golpeada por violentas inundaciones.
Rezará por las víctimas, las familias que perdieron sus casas y quienes participan en las operaciones de socorro. El pontífice enfatizó la necesidad de frenar la escalada de violencia mediante diplomacia responsable.