El Papa Francisco clamó por detener la escalada de violencia en Oriente Medio durante su audiencia, advirtiendo que las amenazas y armas solo siembran destrucción. Pidió un diálogo razonable y responsable para evitar un abismo irreparable y llamó a las partes a asumir responsabilidad moral.
El pontífice extendió su llamado a la paz a los conflictos entre Pakistán y Afganistán, donde cientos murieron por ataques que afloran odios antiguos, y solicitó diálogo urgente. Recordó que Pakistán es potencia nuclear con tensiones con India e Irán, alertando sobre la peligrosidad regional.
Francisco expresó cercanía a las víctimas de inundaciones en Minas Gerais, Brasil, rezando por familias damnificadas y rescatistas. El panel destacó el contexto del asesinato de un líder religioso iraní y la persecución católica por el régimen de Teherán, criticando el rol de Estados Unidos como principal exportador mundial de armas.
Los conductores subrayaron la espiritualidad del mensaje papal pese a diferencias con Irán, y lamentaron que la industria armamentística gane con estos conflictos.