Oriana, despedida de su trabajo, se convirtió en electricista freelance y se viralizó en redes con videos de sus reparaciones, ahora busca formar una red de mujeres técnicas en Argentina.
Los conductores la presentan como ejemplo de emprendedurismo, enlazando con la necesidad de oficios y el sueño presidencial de que todos puedan reinventarse. Imprimió volantes en el mismo lugar donde la echaron para promocionarse como electricista.
En el estudio, Oriana agradece el espacio y describe la situación como una "auténtica locura" por la repercusión viral. Los panelistas admiran sus habilidades y piden que les arregle cosas en vivo.