Irán lanzó misiles de represalia contra Israel tras el ataque coordinado de Estados Unidos e Israel que eliminó al líder máximo de los ayatolás y al comandante de la Guardia Revolucionaria, causando nueve muertos en un refugio a 30 km de Jerusalén y heridos graves en Beit Yemesh y Tel Aviv.
Socorristas retiran cuerpos de un edificio de tres pisos destruido, mostrando imágenes del horror con escombros y destrucción, mientras Irán niega atacar países vecinos como Arabia Saudita, Emiratos, Qatar, Kuwait y Bahréin, afirmando que solo impacta bases estadounidenses.
Irán nombró a Ahmad Vahidi, prófugo de la justicia argentina con alerta roja de Interpol por el atentado a la AMIA en 1994 donde era comandante de la fuerza Quds y planificador intelectual delegado a Hezbollah, como nuevo jefe de la Guardia Revolucionaria Islámica.
Donald Trump advirtió en Truth Social que si Irán ataca con más fuerza, EE.UU. responderá con potencia inédita; además, Catar suspendió todos los torneos de fútbol hasta nuevo aviso ante ataques recibidos, afectando eventos como la final entre Argentina y España.