El alcalde de Nueva York declaró toque de queda el domingo debido a una intensa y violenta tormenta de nieve que afecta la ciudad y sus alrededores, una magnitud no vista en la última década.
La medida implica el cierre de calles, carreteras y puentes al tráfico general, incluyendo automóviles, camiones, scooters y bicicletas eléctricas.
Solo se permiten viajes esenciales y urgentes durante el día de hoy por la acumulación de entre 45 y 65 centímetros de nieve en las últimas horas, con estimaciones de superar los 70 centímetros en sectores puntuales en menos de 24 horas.