Irán lanzó más de 200 misiles contra Israel en represalia por bombardeos de Estados Unidos e Israel que mataron a Ali Khamenei y decenas de líderes del régimen, incluyendo casi medio centenar de dirigentes clave en un ataque que descabezó su gobierno de cuatro décadas.
En Tel Aviv, una mujer murió por impacto directo de misil y otra por asfixia mientras corría a un refugio; en Beit Shemesh, al sur de Jerusalén, una nena de 10 años quedó en grave estado tras un impacto, con equipos de emergencia, policía y ejército israelí evaluando daños en vivo mientras la gente se refugia en habitaciones blindadas o sótanos.
El sacerdote argentino Gabriel, radicado en Tel Aviv, relató a Todo Noticias cómo se vive la alerta: sirenas dividen el país en cuadrículas, la gente corre a refugios, escuchan explosiones cercanas y confían en sistemas antimisiles; cancelaron la fiesta de Purim, niños y trabajadores se quedan en casa adaptándose con oficinas remotas incluso los reservistas en el frente.
Irán extendió ataques con drones a bases militares estadounidenses en Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Kuwait, Bahréin e Irak, un petrolero en el Golfo Pérsico y un puerto en Omán; el régimen nombra a la ayatolá Lidesa Arafi en el Consejo de Liderazgo Interno para manejar la sucesión tras la muerte de Khamenei, con al menos 200 muertos en Irán por la escalada.
Marcelo Biasati destacó el impacto social y político en Irán, donde el régimen actúa irracionalmente en un trance místico, mientras Israel sufre bombardeos continuos cerca de Jerusalén y Tel Aviv este domingo.