El presidente Javier Milei salió de la Casa Rosada escoltado por un amplio operativo de seguridad rumbo al Congreso Nacional para la apertura de sesiones ordinarias. Lo acompañó su hermana Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, junto al edecán, en una camioneta blindada con vidrios polarizados, integrada en una caravana de seis vehículos custodiada por la Policía Federal y granaderos.
La caravana se detuvo brevemente en Avenida Rivadavia ante un grupo de simpatizantes que lo vitoreaban y sacaban fotos con celulares, aunque el presidente mantuvo la ventanilla cerrada. Periodistas destacaron el imponente despliegue policial por el contexto de alerta máxima en Argentina, recordando amenazas contra Milei y el argentino Rafael Grossi por parte de Hamas, Hezbollah e Irán.
En el Congreso, la vicepresidenta Victoria Villarruel, vestida de negro, espera estoica hace más de 20 minutos junto a Martín Menem, Bartolomé Abdala y legisladores de La Libertad Avanza, sin dirigirse a Menem. Funcionarios como Santiago Caputo, Sandra Pettovello, Manuel Adorni y ministros ya están en el recinto, junto a los tres miembros de la Corte Suprema.
La oposición kirchnerista muestra carteles contra Milei, como el de Juan Grabois que dice "líbranos del mal", otro con "Mi ley la reforma laboral nos vuelve al siglo XIX" y dibujos de grilletes. Jóvenes libertarios de Universitarios por la Libertad y tuiteros como el Gordo Dan y Agustín Romo ocupan palcos altos para contrarrestar posibles disturbios.
Panelistas critican a la izquierda por no respetar la democracia y mencionan reuniones de Menem con Ricardo Quintela, a quien tildan de invitador a un golpe en una "provincia peronista y montonera".