Javier Milei denuncia ataques golpistas de la oposición que generaron incertidumbre comparable a la crisis de 2001 y el pánico de 2019, costando 2,5 puntos de crecimiento y 25.000 millones de dólares en PBI. La oposición coordinó leyes irresponsables en el Congreso, operaciones mediáticas y apuestas empresarias por devaluación, disparando el riesgo país, tasas de interés e inflación mientras frenaba la actividad económica.
Milei destaca declaraciones recientes del gobernador Ricardo Quintela y la senadora María Florencia López, denunciados por el fiscal Carlos Stornelli por posibles sediciones vinculadas a 2001. Gracias a la alianza con Donald Trump, Argentina recibió ayuda contra el desestabilizador antiguo régimen, aunque el daño al pueblo fue inevitable con caída en demanda de pesos y aceleración inflacionaria.
A pesar de los embates, el gobierno redujo la pobreza del 55,7% heredado al 30% actual, gracias a la ministra Sandra Pettovello. Milei proclama el fin de la 'malaria política' tras elecciones del 26 de octubre y apruebas reformas clave con un Congreso reformista, agradeciendo a ambas cámaras.
Para el resurgimiento económico, Milei enfatiza prerequisites: equilibrio fiscal y política monetaria restrictiva contra la inflación, junto a tres pilares de largo plazo: desregulación para restaurar derechos de propiedad y rendimientos crecientes; capital humano priorizando niños con nutrición, educación y protección; y apertura comercial rompiendo el fetiche industrialista con retenciones y restricciones a importaciones.
En paralelo, se mencionan logros previos como 14.500 regulaciones eliminadas lideradas por Federico Sturzenegger, récords aerocomerciales, normalización de alquileres y desarticulación de licencias de importación, más proyectos RIGI por 25.000 millones de dólares aprobados.