Martín Pepa entra al panel de Infama y opina que Gran Hermano necesitaba más descanso tras ediciones previas, criticando el formato mixto de influencers ni famosos ni desconocidos totales.
Discuten ratings: Pepa compara con ediciones de desconocidos como la de Marcos o Julio Cordero con más impacto en redes y TV que el actual con participantes de 300-400k seguidores; el panel defiende el negocio de redes pero reconoce menor visualización.
Sobre Gabriel Lucero, quien quiere abandonar por sentirse frágil y no adaptado, Pepa ve duda genuina pero el panel sospecha estrategia o victimización, notando que la casa es distinta a lo esperado incluso para experimentados como Pachu Peña.
Coinciden en que la producción priorizará generadores de contenido y que cada participante jugó una ficha, pero Lucero da placa negativa.