En París, miles de personas salen a las calles para celebrar la muerte de Jamenei, el líder supremo iraní, y manifestarse contra el régimen teocrático de la República Islámica. La marcha, convocada por Free Irán, avanza con banderas de Irán, Líbano, Estados Unidos, Israel y Francia.
Los manifestantes apoyan la liberación del pueblo iraní y rechazan el régimen, en un contexto de fuerte influencia árabe y musulmana en París, con unos dos millones de musulmanes viviendo en la ciudad. Las imágenes en vivo muestran a los participantes movilizados pese al frío de 12 grados.
Este pronunciamiento civil europeo coincide con el rol que se discutía previamente, destacando el apoyo occidental a la caída del líder iraní y el fin de su gobierno.