El periodista Gabriel Ventasgal desde Israel explicó que el régimen iraní carece de un sucesor fuerte tras la muerte de Ali Khamenei, mencionando figuras como su hijo o Qasem Soleimani, ya eliminado por Estados Unidos. La población israelí respalda la acción porque Irán estaba debilitado económicamente y sin defensas como los radares S-300, con el apoyo del gobierno de Donald Trump que favorece el cambio de régimen.
Los ciudadanos israelíes aceptan el costo de posibles ataques iraníes, prefiriendo pagarlo ellos antes que dejarlo a sus hijos, en un contexto donde Estados Unidos e Israel atacaron coordinadamente. Ventasgal destacó que esta constelación única de debilidad iraní obligó a actuar ahora.
Desde Estados Unidos, Andrea Eimann reportó que el país está impactado por la operación que mató a Khamenei, cambiando el panorama geopolítico mundial. Trump confirmó la muerte y llamó al pueblo iraní a salir a las calles por la libertad, celebrando el fin de un líder terrorista que apoyaba a Hezbollah y Hamas.
Eimann enfatizó el rol opresivo del régimen hacia las mujeres, obligadas a cubrirse bajo pena de multas, y el respaldo popular a Trump por acciones previas como la captura de Nicolás Maduro y el Mencho. Estados Unidos busca un gobierno pacífico en Irán, frenando su programa nuclear, con China y Rusia silenciados ante la posibilidad de negociar.
En materia de seguridad, se aumentaron protocolos en EE.UU. recordando atentados pasados y se evacuó la embajada en Israel un día antes, ante posibles represalias. Países latinoamericanos toman recaudos, pero en EE.UU. prevalece la confianza en su poderío militar.