El gobierno iraní desmiente la muerte del líder supremo Ali Khamenei, pese a que Donald Trump y Benjamin Netanyahu celebran su eliminación en la operación conjunta "Furia Ética". El canciller iraní confirma que Khamenei, el presidente y altos funcionarios están vivos, mientras persiste la incertidumbre por falta de pruebas.
La Casa Rosada emitió un comunicado celebrando la acción de Estados Unidos e Israel, calificando a Khamenei como una de las personas "más malvadas, violentas y crueles" de la historia, y vinculándolo al atentado a la AMIA que dejó 85 muertos. Panelistas destacan el alineamiento incondicional de Javier Milei con Washington y Tel Aviv, recordando que Irán declaró terrorista a las fuerzas Al-Quds y que Milei y Rafael Grossi recibieron amenazas directas del ayatolá.
El ataque se dio en medio de negociaciones en Ginebra sobre el programa nuclear y misiles iraníes, mediadas por Omán, que protestó por la violación diplomática. Rusia lo ve como cortina de humo. Ahora, Irán responde con misiles y drones contra el aeropuerto de Dubái (evacuado), Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Qatar, Kuwait, Jordania y Arabia Saudita, países con bases estadounidenses.
En Israel, reportan vulneración parcial del Domo de Hierro en Tel Aviv, con misiles iraníes más potentes que los de Hamás o Hezbolá. Netanyahu lidera encuestas rumbo a elecciones el 27 de octubre, pero enfrenta causas judiciales. Trump viola la War Powers Resolution al no consultar al Congreso, igual que con la captura de Nicolás Maduro, en medio de su baja imagen por problemas económicos internos.
Explosiones en Dubái afectan un hotel de siete estrellas y edificios emblemáticos; en Irán hay 200 muertos, solo dos fuera. Panelistas cuestionan si Irán está mejor posicionada de lo esperado con ayuda externa.