Un misil iraní impactó en un edificio cerca de una base aérea en Beit Shemesh, causando el colapso de la estructura y al menos nueve muertos, con rescatistas continuando la búsqueda entre escombros. Otras víctimas incluyen una mujer en Tel Aviv, sumando 10 fallecidos en 24 horas por contraataques iraníes. El escudo antimisiles israelí funcionó en la mayoría de los impactos, pero no evitó el derrumbe en esta zona cercana a Jerusalén.
La Guardia Revolucionaria de Irán anunció el lanzamiento de misiles contra el portaaviones norteamericano USS Abraham Lincoln, primera vez que Teherán apunta directamente a un buque insignia de la Armada de Estados Unidos. No hay confirmación de Washington, pero el Lincoln llegó en enero con destructores para reforzar la presencia en Oriente Medio, junto al Gerald Ford en el Mediterráneo. Irán busca atacar objetivos estadounidenses e israelíes en Bahréin, Kuwait, Qatar y otros países aliados.
En Abu Dhabi, un dron suicida impactó la embajada israelí, parte de una guerra tecnológica con armamento sofisticado. El periodista Jonathan, desde Israel, criticó al liderazgo por no buscar acuerdos políticos pese a sacrificios económicos y migración masiva, destacando la dificultad de vivir dos años y medio en guerra con refugios cada seis meses. Grupos proiraníes como hutíes e iraquíes muestran poca actividad.
Irán promete vengar la muerte de Khamenei sin importar costos, con un triunvirato buscando sucesor en medio de crisis interna. La comunidad internacional muestra cautela europea, mientras cambia la geopolítica regional con caídas de líderes iraníes y tensiones crecientes hacia la noche.