Irán promete venganza tras la muerte del líder supremo Ali Khamenei, a quien sus diarios llaman mártir en un ataque criminal conjunto de Estados Unidos e Israel, mientras la televisión estatal muestra daños en vivo de los bombardeos y jura represalias contra objetivos militares.
Panelistas destacan la presión fenomenal sobre el presidente iraní para atacar Israel y bases estadounidenses, en medio de manifestaciones pro-Khamenei en Irán, Irak, Pakistán y otros países, donde pueblos rechazan la acción de Washington pese a gobiernos aliados. Trump amenaza con un golpe nunca visto si hay más represalias, aunque Irán ya bombardeó Israel y 27 bases de EE.UU. en Oriente Próximo.
El ataque ocurrió durante negociaciones nucleares en Ginebra, donde EE.UU. e Israel pedían reducir el programa nuclear civil y misiles balísticos de Irán; participaban el canciller iraní y Charles Kushner, yerno de Trump. Rusia califica la ofensiva como cínica y traicionera, rompiendo la mesa diplomática.
185 niñas murieron en escuela de Minab por error en bombardeo, en una zona sin conflicto: 148 personas fallecidas en total, incluyendo alumnos, lo que genera dudas sobre inteligencia de EE.UU. e Israel. El conflicto escala con ataques mutuos y tensiones globales.