Hezbollah se reacomoda en América Latina tras la caída de Maduro en Venezuela y del MAS en Bolivia, según analizaron especialistas en el panel. Irán reorganiza su estructura regional ante derrotas en Líbano y Siria, mientras Brasil con Lula y Colombia con Petro sirven de refugios alternos.
Coronel Bajidi, uno de los iraníes pedidos por Justicia argentina, fue designado líder de la Guardia Revolucionaria pese a su presencia en Bolivia durante el gobierno de Alberto Fernández, que solo emitió una queja tibia. La triple frontera sigue siendo un foco de peligro para la región.
Los hutíes de Yemen mantienen capacidad para atacar el Estrecho de Ormuz, pero Israel avanza con alianzas como Somaliland y bases en Chibutí presionan. Ni Hezbollah, Hamas ni milicias iraquíes defienden a Irán, señal de reacomodamiento estratégico.
Rafael Grossi sigue en la mira iraní por su rol en la OIEA, aunque Teherán prioriza su supervivencia. El panel coincidió en monitorear redes residuales de Hezbollah en la región, con riesgo potencial de represalias en América Latina.