Irán nombró al general Ahmad Bajidi como nuevo comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria Islámica, un hombre con alerta roja de Interpol por su rol como autor intelectual del atentado a la AMIA que mató a 85 personas en 1994. Bajidi, quien muestra la marca religiosa en la frente por rezar mucho, estuvo en la reunión con Ali Khamenei meses antes del ataque, según el analista Rubén.
Se confirmó la muerte de Mahmoud Ahmadinejad, ex presidente iraní abatido ayer, quien firmó el memorándum con Cristina Fernández de Kirchner en 2013. Khamenei también fue eliminado bajo bombardeo de Donald Trump, pero quedan células terroristas capaces de ataques globales, incluyendo vía Hezbollah en América Latina, bajo mando de Bajidi que controla hutíes en Yemen y Hamas en Gaza.
Los expertos debaten si Argentina corre peligro tras apoyo a Trump e Israel: los brazos de Irán están debilitados, pero no se descartan locos sueltos. Irán lanza cohetes indetectables que cruzan Israel hasta Tel Aviv y Chipre, demostrando poder de fuego pese al debilitamiento.
La decapitación iraní es un error de seguridad gravísimo al reunir a 40 asesores en residencia de Khamenei. Aliados como China, Rusia y Japón guardan silencio; es un mensaje de EE.UU. para consolidar a Israel en Medio Oriente y limitar influencia china en petróleo iraní y venezolano.
Pilar Rahola califica a Irán como debilitado sin fuerza pasada, pero no hay que subestimarlo. EE.UU. busca que Medio Oriente sea para Israel, como América para americanos expulsando a Maduro.