Investigadores del INTA Vallecarce, Conicet y la Facultad de Ciencias Agrarias desarrollan alternativas biológicas sostenibles usando hongos y bacterias nativas para combatir nemátodos, parásitos que atacan raíces de cultivos como lechuga y tomate, reduciendo la absorción de agua y nutrientes.
Los nemátodos generan perturbaciones fisiológicas que disminuyen el crecimiento y productividad de las plantas. El equipo evalúa microorganismos benéficos como bacterias asociadas a plantas, hongos micorrícicos y tricodermas para biocontrol.
Los resultados preliminares son promisorios, mostrando disminución en la infección de estos citopatógenos. Se busca mejorar formulaciones para escalar la producción mediante asociaciones público-privadas hacia una horticultura más sustentable.
Las bacterias forman parte del microbioma vegetal y generan efectos benéficos, incluyendo control de patógenos. La investigación incluye colaboraciones para paliativos contra enfermedades radiculares.