El gobierno argentino celebró la operación conjunta de Estados Unidos e Israel que eliminó a Ali Khamenei, líder supremo de Irán, descrito como una de las personas más malvadas y crueles de la historia. La oficina del presidente emitió un comunicado oficial destacando las atrocidades de Khamenei, que impactaron globalmente, incluyendo el atentado a la AMIA en 1994 con 85 muertos en Buenos Aires. Argentina elevó la seguridad al máximo ante posibles represalias.
El experto Gabriel Puricelli advirtió sobre el riesgo para Argentina por su alineamiento total con Israel y Estados Unidos, pese a la debilidad operativa de Irán y sus proxies como Hezbollah y hutíes de Yemen. Criticó la inteligencia argentina por enfocarse en adversarios internos y la defensa precaria, recomendando diplomacia en lugar del activismo imprudente del gobierno de Javier Milei.
Irán mantiene un programa nuclear avanzado con uranio enriquecido al 60%, suficiente para ocho bombas, aunque no la ha armado aún, según Puricelli desde Israel. Los conductores dudan de la confirmación de la muerte de Khamenei por falta de verificación independiente, en medio de guerra psicológica y fake news. Trump acelera acciones contra regímenes hostiles como Venezuela, Cuba e Irán en su mandato sin reelección.
Irán respondió con misiles y drones a bases de Estados Unidos en Bahréin, Catar, Arabia Saudita e Israel, tras devastación en Teherán. El Partido Demócrata critica a Trump por actuar sin Congreso, elevando tensiones globales. Argentina, con historia de atentados en 1992 y 1994, podría ser objetivo blando.