En el cierre de su entrevista, el panel bromea con Furia llamándola botinera por derecho propio debido a su novio futbolista, pero ella lo rechaza rotundamente y atribuye todo a la producción del programa que le pone etiquetas.
Furia insiste en que ella sabe quién es realmente y no se deja encasillar. La producción recibe las culpas por manipular la imagen, mientras el panel menciona la presencia del novio en el estudio.
Finalmente, Furia se despide agradeciendo la invitación y prometiendo volver, dejando al panel con los chicos hasta el próximo domingo.