En la fecha 13 en el circuito semipermanente de Lobos, Emilio Satriano domina la recta final con un auto perfectamente puesto a punto por su hermano Pablo.
Satriano lidera desde la primera fila por delante de Chueco Romero, Santiago Castellano, Garrido y Urreta Vizcaya, manejando con inteligencia y pie pesado en un trazado peligroso y veloz.
Gana la carrera por delante de Pato Morreci a 5 segundos y 85 centésimas, y Castellano tercero a 6 segundos, elaborando una victoria tanto en pista como en el taller.
En entrevista post-carrera, Satriano agradece a su hermano, patrocinantes e hinchada, afirmando que el auto va bien y cambia las posibilidades en un campeonato duro con rivales fuertes.
La narración avanza hacia Bahía Blanca con tres fechas restantes, donde Satriano aspira a ganar su tercera consecutiva pese a la competencia de rivales como Castellano.