El predicador Elí Soriano continúa aclarando aparentes contradicciones bíblicas sobre el arrepentimiento de Dios, diferenciándolo del humano. Explica que Dios no se arrepiente como los hombres, que lo hacen después del mal, sino antes, como en el caso de Nínive donde se arrepintió de destruir la ciudad tras el arrepentimiento de sus habitantes.
Cita 1 Samuel 15:29, donde se afirma que la gloria de Israel no miente ni se arrepiente porque no es hombre, y enfatiza el contexto: Dios no arrepiente en la forma humana de pecar y luego lamentarse. Compara la diferencia entre Dios y hombres con la altura de los cielos sobre la tierra, según Isaías 55:8-9 y Números 23:19.
Analiza Jeremías 15:6, donde Dios dice estar cansado de arrepentirse por la rebeldía de Israel, aclarando que Dios sí arrepiente pero se cansa del abuso de su paciencia por los rebeldes. El hermano Álvaro confirma que entendió la explicación.
El segmento concluye con bendiciones y créditos de El Camino Antiguo presentado por la Iglesia de Dios Internacional.