Dos mujeres bajan de su Peugeot 3008 con balizas puestas y son abordadas por cuatro delincuentes armados que las amenazan para robarles el auto. Las víctimas levantan los brazos inmediatamente y entregan las llaves, suplicando que no les hagan nada.
Los ladrones tardan en arrancar el vehículo porque es automático y no saben manejarlo, mientras las mujeres observan atónitas la escena. Uno de los delincuentes pide ayuda desde su auto de huida, y finalmente logran hacerlo partir tras varios intentos torpes.
Afortunadamente, las mujeres no sufren lesiones y evitan una posible entradera en su domicilio, salvando sus vidas en un robo que parece sacado de una comedia por la falta de planificación de los criminales.