Israel interceptó el 97% de unos 200 misiles lanzados por Irán, aunque 10 a 15 impactaron causando daños en zonas urbanas, mientras canales iraníes e israelíes confirman la muerte del ex presidente Mahmoud Ahmadinejad, objetivo de un ataque liderado por la coalición israelo-estadounidense ayer. El corresponsal en Tel Aviv explica que las sirenas de alerta suenan entre 8 y 12 minutos antes, permitiendo a la población refugiarse en menos de 90 segundos.
Los refugios en casas nuevas son dormitorios de concreto con puertas blindadas, ventanas con barras de metal y placas de hierro en piso y techo para amortiguar impactos. Edificios antiguos tienen sótanos de concreto, y estaciones de tren subterráneas se convierten en búnkers con puertas herméticas para multitudes.
Al día siguiente reina el silencio: calles y parques vacíos, ventanas y postigos cerrados por precaución, como muestra el corresponsal desde su balcón, donde vecinos mantienen listos sus refugios ante posible nueva alerta en minutos.
La sociedad muestra solidaridad con grupos de WhatsApp para chequear mayores, ofreciendo compras en supermercados y cediendo turnos en filas largas a ancianos, apechugando juntos ante la amenaza iraní.
Israel está preparada para una guerra de desgaste por experiencia en dos años de conflictos con Hamás en Gaza, Hezbollah lanzando 25-30% de misiles interceptados, hutíes desde Yemen y guerra psicológica, aunque nadie desea que dure.