Ariel Staltari cuenta que a principios del 99 le diagnosticaron leucemia linfoblástica aguda (LLA), lo que lo impulsó a perseguir sueños postergados como estudiar teatro con Dito Cruz y firmar como protagonista en Ocupa en 2000.
El actor presenta su personaje Walter, paseador de perros en una historia de caza con peraltas, y destaca su rol en Un gallo para Esculapio como Andrés Culapio, hijo del cielo, con frases icónicas y reflexiones sobre volver a Argentina tras cacerolazos.
Staltari se muestra autocrítico al verse en pantalla, le gusta su trabajo actual en teatro pero es duro consigo mismo. Recibió convocatorias para ficción gracias a directores y menciona encasillamiento como guionista, rechazando Masterchef aunque le gusta cocinar.
Explica su proceso creativo alineado con el equipo, dirigido por Bruno Estañero, trabajando estructura y descubriendo personajes en Agotados con 40 roles. El segmento muestra clips de sus obras y cierra con pregunta sobre devolución del público.