Expertos dudan sobre derrocamiento inmediato del régimen iraní tras el abatimiento de Khamenei, ya que no está claro si existen fuerzas internas lo suficientemente potentes para confrontarlo, como sectores del ejército o policía que se unan a la oposición. El analista advierte que imponderables como divergencias entre intereses de Estados Unidos e Israel podrían prolongar la escalada bélica, sin puntos de salida definidos por Trump y Netanyahu.
En Israel, el historiador Joel Schwartz, desde Tel Aviv en medio de alarmas antiaéreas, describe la rutina de refugios obligatorios ante bombardeos y detalla la baja popularidad de Khamenei. Solo un tercio de la población iraní apoya el régimen islámico, según estimaciones, en un país multiétnico con creciente oposición civil por intransigencia en temas como el velo y protestas reprimidas con miles de detenidos.
Cierre del Estrecho de Hormuz impulsará precios del petróleo 10-15%, impactando mercados globales, afirma Paulo Bota, director de centro de estudios en Emiratos Árabes. Los países del Golfo temen ataques a su infraestructura civil, oleadas de refugiados de un Irán inestable con 90 millones de habitantes y freno a inversiones extranjeras en medio de la guerra.
Irán ataca bases estadounidenses y civiles en Golfo Pérsico para presionar a aliados árabes de Washington, mostrando capacidad limitada pero pidiendo cese al fuego. Bota señala que estos países podrían fortalecer sus capacidades militares ante la agresión histórica iraní, sin descartar nuevos focos de tensión en la región.