Alejandro Laurna Garay, analista político internacional, afirma que Irán carece de capacidades militares para enfrentar directamente a Estados Unidos o Israel, que posee armas nucleares. Explica que las capacidades misilísticas iraníes son limitadas a la región y que EE.UU. e Israel buscan desarmar a Irán, destruyendo su plan nuclear y misiles de corto y medio alcance.
Garay subraya que Estados Unidos resulta prácticamente inmune a los ataques iraníes, con daños mínimos en hard power pese a explosiones en bases regionales. Agrega que a Irán le conviene detener la escalada para evitar mayor destrucción, aunque el objetivo occidental de cambio de régimen es claro tras la eliminación del ayatolá supremo.
Respecto a otros actores, China condenó los ataques en el Consejo de Seguridad de la ONU y pide negociaciones. Europa muestra hipocresía al oponerse inicialmente a guerras pero luego apoyarlas, celebrando la muerte de Khamenei y exigiendo cesiones a Irán, en medio de su crisis de liderazgo e identidad.
Garay describe un reordenamiento mundial multipolar donde Occidente pierde el centro tras 500 años de dominio, trasladándose a Asia con China, Rusia e India. Señala que Irán figura en el top ten mundial de recursos naturales, similar a Venezuela, lo que explica tensiones geopolíticas.