La región de Turingia en Alemania implementó un plan piloto que fuerza a jóvenes menores de 25 años beneficiarios de planes sociales a trabajar obligatoriamente.
Los participantes deben presentarse a las 7 de la mañana en la municipalidad para tareas simples como juntar leña, limpiar calles o remover nieve, sin requerir formación especial, bajo pena de perder los beneficios.
Las autoridades toman asistencia y el absentismo ya comenzó a bajar gracias a esta medida en el centro de Alemania.