Adriana Aguirre, actriz icónica argentina de películas, teatro, revistas y musicales, recibió una cálida bienvenida en Pasión como figura legendaria.
La diva saludó efusivamente a Pablo y al jurado, incluyendo a Andrés Nara, mientras bromeaban sobre su excompañero Ricardo, a quien dejó atrás para evitar conflictos, mandándole un beso y aclarando que son familia tras 31 años juntos.
El panel detectó química inmediata entre Adriana y Andrés, preguntando si había "onda", con ambos admitiendo atracción mutua entre risas y exclamaciones como "¡Aro!", mientras todos celebraban el posible match.
Insistieron en si Andrés estaba soltero, presionándolo a mirar a los ojos con todo el estudio observándolo; él juró estar libre pese a dudas por su historial con mujeres jóvenes, y Adriana defendió su atractivo pese al calendario.
Pablo propuso que salgan a tomar un café solos para conocerse, llamando a Andrés "toro" y apurando por la edad, mientras debatían frecuencia ideal de encuentros íntimos entre carcajadas y gritos juguetones.
Adriana dudó por lealtad a Ricardo pero el panel la animó, aunque al final priorizó el código de amistad, generando más caos y desconfianzas picantes en el aire.