Donald Trump dio un ultimátum a los militares iraníes para que depongan las armas ante la amenaza inminente de muerte, buscando debilitar el régimen desde adentro sin enviar tropas estadounidenses a tierra, similar a la estrategia en Venezuela con Delcy Rodríguez que facilitó la salida de Maduro.
El periodista Gabriel explica que no existe una figura como Delcy Rodríguez en Irán porque el régimen ha purgado opositores y no duda en asesinar para mantenerse en el poder, por lo que Trump llama directamente al pueblo a aprovechar la oportunidad, destacando a Reza Pahlavi, hijo del Shah, como figura representativa de la sociedad iraní, similar a un rey de España.
Las protestas combinan rechazo ideológico al régimen chiíta con una grave crisis económica: Teherán se hunde 30 centímetros por año, inflación galopante con dólar a 1.770.000 riales, falta de agua, productos básicos y combustible para calefacción, exacerbando el orgullo persa contra la opresión religiosa.
Países sunitas como Arabia Saudita prefieren un Irán débil pero no destruido, mientras Turquía y Qatar mantienen actitud dual; Irán responde atacando bases de EE.UU. en la región, pero evita priorizar Israel en esta fase irracional de los ayatolás.
La Operación León Rugiente de Israel y EE.UU. dañó la capacidad misilística iraní, con alarmas constantes en Israel y respuestas esporádicas de Teherán menos intensas que en la Guerra de los 12 Días.