El predicador Eli Soriano continúa explicando al hermano Jonathan que los humanos no pueden superar vicios como fornicación o adulterio solos, ya que espíritus malignos los impulsan, citando Efesios, 2 Timoteo 3:13 y Malaquías 2:15.
Soriano enfatiza que la mente humana planea caminos pero solo el Señor dirige los pasos, comparando al hombre con un auto sin conductor que choca, necesitando a Dios como guía, según Jeremías 10:23 y Proverbios 16:23.
Invita a orar dejando la 'manivela' a Dios para expulsar demonios, confiando en Él con todo el corazón para enderezar sendas, citando Proverbios 3:5, y asegura que el Espíritu Santo ayuda inmediatamente contra tentaciones, como en Mateo 26:41.
Concluye pidiendo a Jonathan guardar estas palabras en el corazón, presentado por la Iglesia de Dios Internacional.