Cientos de langostas africanas invadieron autos en movimiento en las Islas Canarias, adheridas por el polvo del desierto del Sahara traído por fuertes vientos, generando pánico entre los conductores.
El fenómeno coincide con un invierno lluvioso que favoreció el crecimiento de campos, creando condiciones ideales para la alimentación de estos insectos que podrían reproducirse en la isla y devastar cultivos si su población aumenta.
Las imágenes muestran langostas cubriendo vehículos y un tranvía, destacando el peligro para la seguridad vial y la preocupación por posibles daños agrícolas en el archipiélago.