En el programa, Pepe Cibrián demuestra en vivo el peso de su collar, que alcanza los ocho kilos, explicando que lo usa durante el día y se lo quita de noche porque duele, pero le encanta y planea agregar más con los años.
La conductora destaca cómo Pepe se divierte consigo mismo al hablar del collar pesado, lo que genera risas y lógica empatía del público, contrastando con la maldad de nuevas generaciones que no lo conocen bien.
Pepe confiesa su miedo a la muerte desde chico, citando a Borges sobre la sensación humana de inmortalidad que impulsa a no parar de hacer cosas para usar el tiempo, sabiendo que no lo es.
Emocionado por un ensayo general que le recordó su obra de Drácula de hace 48 años, explica cómo surgió el proyecto llamando a un productor sin idea previa, pensando en Tarzán o Hansel y Gretel, hasta elegir Drácula por pasión que contagió al productor.