La OIEA, presidida por el argentino Rafael Grossi, informó que no puede verificar el destino de 440 kilos de uranio enriquecido al 60% que posee Irán, suficiente para fabricar armas nucleares, ya que Irán cortó el acceso a inspectores después de bombardeos estadounidenses el año pasado.
Donald Trump criticó las negociaciones en Ginebra con Irán, mediadas por Omán, por falta de avances en el programa nuclear, misiles y apoyo a Hamas y Hezbollah. El ministro iraní Abbas Araghchi calificó las demandas de EE.UU. como excesivas, como eliminar permanentemente el programa nuclear, mientras el líder supremo Ali Jamenei defiende el enriquecimiento de uranio.
EE.UU. despliega portaaviones Gerald Ford cerca de Haifa para defender a Israel y Abraham Lincoln en el Mar Arábigo para atacar Irán si falla la diplomacia. Trump dio un plazo de 10-15 días desde el 19 de febrero, y países como EE.UU. y China ordenan evacuar personal diplomático de la región ante riesgo inminente de conflicto en 48 horas.
Marco Rubio, secretario de Estado, se reunirá en Israel la próxima semana, última oportunidad diplomática. La OIEA usa satélites por falta de acceso y Grossi recibió amenazas de muerte; Irán no garantiza suspender enriquecimiento.