El pastor León Costa invita a los televidentes a cerrar los ojos y entregar su vida a Jesús repitiendo una oración de salvación y misericordia.
Posteriormente, ora por Buenos Aires, todas las provincias, ciudades, barrios, hogares, familias y cada persona en el país, bendiciendo sus vidas en nombre de Jesús.
Consagra objetos enviados por los fieles como fotos, prendas, documentos, llaves de autos, motos y casas, destruyendo cualquier mal presente.
Declara que la bendición es mayor que la maldición, trayendo luz, paz y libertad, y exhorta a los oyentes a determinar su corazón para vivir bendecidos y perseverar en la Palabra de Dios.