El panel critica duramente al peronismo por avalar al gobernador Ricardo Quintela, quien pidió que el presidente Javier Milei no termine su mandato, y por no condenar declaraciones violentas como desear que Milei se pegue un tiro en la cabeza.
Los panelistas denuncian la soberbia e ignorancia de la oposición, que diagnostica a Milei como psicótico sin base médica y promueve golpismo, recordando que el Partido Justicialista emitió un comunicado respaldando a Quintela.
Señalan que ni Cristina Fernández de Kirchner ni dirigentes peronistas condenaron tales llamados a la violencia, y cuestionan su arrogancia al no aceptar su minoría electoral pese a los errores del gobierno.
Evocan historia como el gobierno de Fernando de la Rúa, acuerdo con Raúl Alfonsín y Eduardo Valdés, pero insisten en que la ciudadanía cambió y la política tradicional no lo digiere.
El debate incluye cruces sobre responsabilidades históricas del peronismo en crisis como 2001, con 39 muertos, y rechazan pelucas o modas para salvar figuras como Quintela.