Orlando Serapio mató a golpes y asfixia a su ex pareja, la docente Natalia Cruz de 37 años, en su casa de Campo Quijano, Salta, el martes 17 de febrero de 2026, pese a años de denuncias por acoso y una perimetral que nadie hizo cumplir.
Natalia sufrió hostigamiento constante con insultos, persecución y llamadas, renovó la restricción varias veces e insistió en una custodia policial desde el 3 de febrero, pero la comisaría alegó excusas ridículas: no tenían gente porque estaba en una carpa bailantera, no había nafta ni autos, y Salta Capital no mandaba plata.
El día del crimen, tras volver frustrada de la comisaría, Natalia mandó a sus hijos de 11 y 17 años a lo de los abuelos, llamó a una hermana por un sedante para el dolor de cabeza, y Serapio llegó en su camioneta preparada, la atacó en el dormitorio conjugando todos los elementos letales.
Las hermanas llegaron después, lo vieron salir diciendo "anda a saber dónde está esa loca", entraron y hallaron a Natalia agonizando al lado de la cama; la llevaron en ambulancia al hospital, pero el Estado falló en frenar al agresor como pasa en localidades de toda Argentina.