El primer ministro húngaro Viktor Orbán propuso enviar una misión de investigación a la sección ucraniana del oleoducto Drusva para evaluar daños de un ataque ruso.
El ataque causó suspensión de suministros de crudo a Hungría y Eslovaquia.
Orbán envió carta a Antonio Costa, presidente del Consejo Europeo, proponiendo expertos húngaros y eslovacos en la misión y aceptando sus conclusiones.
Hungría acusa a Ucrania de politizar el oleoducto, lo que llevó a vetar un préstamo UE de 90.000 millones de euros a Kiev.
Orbán calificó de absurda la situación y bajó el tono en su lenguaje hacia UE y Ucrania.