Estados Unidos e Israel lanzaron la operación Furia Épica para desmantelar el programa nuclear de Irán y eliminar a sus líderes, en un ataque que ya causa muertes y heridos apenas 12 horas después de iniciado. Donald Trump declaró que no permitirá que terroristas obtengan armas nucleares, destacando el financiamiento iraní a Hezbollah y Hamas.
Rusia y China, aliados clave de Irán, repudiaron los ataques, con China afectada como principal comprador de su petróleo. Panelistas destacaron la fortaleza militar de Estados Unidos, recordando la guerra de los 12 días del año pasado que destruyó instalaciones nucleares iraníes, aunque persisten dudas por construcciones subterráneas.
Se vinculó el conflicto con otras acciones de Trump, como la captura de Nicolás Maduro en Venezuela y la eliminación de El Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, responsable del fentanilo ligado a China. Hay consenso bipartidista en EE.UU. sobre la política exterior trumpista, que fortalece alianzas como con México.
Benjamín Netanyahu tuiteó la confirmación de la operación conjunta con Trump para eliminar la amenaza existencial de los ayatolás, agradeciendo su liderazgo y llamando a la paciencia. Pidió a los iraníes unirse por la libertad y a los israelíes seguir instrucciones de defensa.