El proyecto de modernización laboral incorpora el RINI, un régimen de incentivos para medianas inversiones que permite amortización acelerada y devolución anticipada de IVA, especialmente beneficioso para el agro.
Para productores individuales, ahora incluidos, no hay mínimos en inversiones como riego, que se amortiza en una cuota en lugar de diez, y el IVA por energía baja del 21% al 10,5%, impulsando la producción en provincias con escasez de agua como Córdoba.
En ganadería, los animales se amortizan en dos cuotas y se elimina la ganancia por tenencia, evitando impuestos sobre el crecimiento del ganado sin venta.
Aspectos laborales incluyen periodo de prueba de seis meses, artículo antibloqueo contra paros que afecten plantas, y personal permanente disco para agroindustrias.