Milo Jota se presentó en el Festival de Viña del Mar con una escenografía fabulosa y subió a Acrila al escenario, rindiendo tributo a Violeta Parra.
Aunque fue el más votado por el público, recibió críticas por el horario tardío que le asignaron, generando sensación de traición entre fans que lo esperaban como highlight.
Los conductores destacaron su mezcla de tempo urbano con raíces folclóricas, celebrando su éxito en el evento.