Los panelistas denuncian que menores de 12 a 14 años en Rosario portan armas reales como pistolas durante robos, como el caso de Zahir Mesa, un delincuente de 14 años muerto en un enfrentamiento, quien llevaba una versa auténtica y no un juguete.
Critican la cultura que avala el robo y la violencia en barrios marginales, donde todo un vecindario despide a estos jóvenes como héroes en motos simbólicas, pese a que los usan como carne de cañón los capos del delito.
Señalan la responsabilidad de padres rotos y adultos que inculcan esta vida desde chicos, comparándolo con poner armas en bebés, y advierten que la violencia crece mientras la edad de los delincuentes decrece.
Lamantan que nadie del entorno condena estas acciones ni cuestiona por qué un chico sale a robar armado en vez de llevar útiles escolares.