En medio de marchas por la reforma laboral, manifestantes prendieron fuego sobre el vallado del Congreso en Avenida Rivadavia y Solís, con banderas y papeles incendiados que alarmaron a todos.
Los bomberos y un camión hidrante intervinieron rápidamente para apagar el fuego, escoltados por Gendarmería ante lanzamientos de botellas, hierros, palos y cañas de banderas contra las fuerzas de seguridad.
Las organizaciones políticas, como el MST, se retiraron inicialmente por temor a desmadres, pero algunas volvieron a avanzar. Periodistas notaron caras tapadas entre "revoltosos" que buscan "pudrir" la protesta, diferenciándolos de manifestantes pacíficos.
La situación generó tensión con policía respondiendo con agua, mientras columnas se repliegan y avanzan en oleadas cerca de la valla.
En la mañana hubo densidad al cortar el Metrobús en 9 de Julio, pero la policía los corrió progresivamente.