El presidente francés Emmanuel Macron aceptó la dimisión de Laurence Descartes como directora del Museo del Louvre tras meses de controversias graves en el emblemático centro cultural.
Descartes enfrentó críticas intensas después de un audaz robo a plena luz del día en octubre, donde ladrones sustrajeron joyas valoradas en 88 millones de euros en solo ocho minutos, exponiendo fallos de seguridad alarmantes.
Posteriormente, en noviembre, el museo sufrió daños por agua que afectaron entre 300 y 400 libros y documentos en la biblioteca del departamento egipcio. En febrero, se reveló un fraude prolongado durante una década que causó pérdidas por casi 12 millones de euros.
Macron agradeció sus servicios y elogió la dimisión como un acto de responsabilidad, afirmando que el museo más grande del mundo requiere apaciguamiento y nuevo liderazgo para proyectos de seguridad y modernización.