Para marzo, con aumento del 2,88%, la jubilación mínima queda en 369.600 pesos brutos más bono de 70.000 pesos congelado hace dos años, totalizando 439.600 pesos.
PUAM sube a 295.000 pesos o 365.000 con bono; pensiones no contributivas por invalidez y vejez a 258.000 o 328.000; madres de 7 hijos igual a mínima en 361.000.
Critican duramente el bono, que perdió 50,7% de valor por inflación, comparándolo con ropa lavada que se encogió. Lamentan montos insuficientes para pensiones por invalidez superior al 76%, que implican mayores gastos médicos.
Celebran que se permita trabajar sin perder la pensión, medida razonable ante los bajos haberes que obligaban a hacerlo de todos modos.