Juan Cruzaldo ingresa al estudio de Grip tras su recuperación, donde los conductores bromean sobre sus múltiples roles como vendedor de vehículos y cosechadoras, coach, piloto y ex DJ. Explica que dejó el DJ después de su cáncer y al formar familia, optando por fiestas de día cuando sus padres cuidan a su hijo.
Destaca la falta de egoísmo entre pilotos argentinos apoyando a Franco Colapinto en Fórmula 1, a diferencia de piques pasados con Esteban y Pecho. Afirma que no hay celos porque es "el nuestro" y hay que respaldarlo, reencontrándose con el automovilismo gracias a él.
Describe a Colapinto con una "vibración especial" que atrae personas clave en momentos precisos, sin casualidades ni energías inexplicables. Relata cómo Norberto Fontana, ex Fórmula 1, se suma al apoyo incondicional.
Cuenta su vínculo: Aníbal, padre de Franco, lo llamó un año contándole del karting; Lucas Vennamo lo recomendó; él lo llevó a Drivex por su calidez familiar sobre Teo Martín. María, team manager de Drivex, se convirtió en mamá sustituta, manager y figura clave para su ascenso en Europa.