El pastor destaca que la gratitud es clave en la oración, como Pablo que iniciaba epístolas dando gracias, avivando la fe para recibir bendiciones según Marcos 11:24, y ejemplos como Abraham alabando mientras esperaba.
Relata la historia de los diez leprosos sanados por Jesús: todos obedecieron pero solo uno volvió a dar gracias, acercándose a la presencia divina, como enseña Salmo 100:4 de entrar con acción de gracias.
Explica cómo el rey Josafat enfrentó un ejército millonario colocando cantores delante que alababan y daban gracias al Señor; Dios confundió a los enemigos que se mataron entre sí, ganando la batalla imposible con armas espirituales.
Daniel oraba tres veces al día con acción de gracia cerrando bocas de leones, y Pablo no perdía batallas usando armamento divino; insta a pelear así, recordando cómo los primeros cristianos trastornaron el mundo con oración y gratitud.
Recomienda iniciar y cerrar el día con gratitud arrodillado, por la vida, protección y salvación por gracia, incorporando "gracias" para atraer más bendiciones como llave que abre todo.