Jay Amar y los conductores explican que las personas con medicamentos deben consultar a su médico para ajustar horarios de pastillas al período de iftar y suhur, evitando romper el ayuno innecesariamente. Insisten en que ningún médico prohibirá el ayuno directamente, y recomiendan explicar la importancia religiosa para buscar alternativas.
Detallan excepciones al ayuno: para enfermedades temporales fuertes, se deben recuperar los días perdidos después; para crónicas graves como problemas cardíacos, se compensa donando un plato de comida a pobres por cada día, totalizando hasta 30 platos en Ramadán. Comparten anécdotas personales, como ayunar con COVID hasta que el médico recomendó hidratarse.
El ayuno ayuda a superar adicciones como el tabaco, ya que fumar rompe el ayuno al pasar por la garganta y reduce la dopamina, facilitando dejarlo durante el mes sagrado. Muchos musulmanes logran abandonar el hábito permanentemente.
Otras acciones que invalidan el ayuno incluyen comer chicle, beber o cualquier cosa por la garganta; para cepillarse los dientes o enjuagarse en la ducha, eviten tragar agua, preferiblemente hacerlo antes del alba. El mal aliento del ayunante es preciado ante Allah, más aromático que el paraíso, y aconsejan usar perfume para socializar.
El Sheik enfatiza paciencia los primeros días, beneficios energéticos y curativos del ayuno, encomendándose a Allah. El programa El Cálamo especial de Ramadán concluye agradeciendo a espectadores, musulmanes y no musulmanes, anunciando repetición mañana con oferta dos por uno.