El presidente Donald Trump dirigió un mensaje de ocho minutos al pueblo iraní y estadounidense, prometiendo decapitar el régimen de Irán sin invasión terrestre y ofreciendo la oportunidad de tomar el gobierno, mientras bombas caen por todas partes.
Israel y Estados Unidos lanzaron una ofensiva conjunta contra el régimen iraní, destruyendo la residencia del líder supremo Ali Khamenei en Teherán y atacando otras ciudades como Qom, Isfahán, Kerman y Karaj, con explosiones reportadas por medios estatales iraníes y evacuaciones masivas.
Irán respondió atacando bases militares estadounidenses en los Emiratos Árabes Unidos y una escuela en Israel con 40 muertos, provocando el cierre del espacio aéreo israelí, estado de emergencia y evacuación de Tel Aviv ante un posible ataque inminente con 240 drones.
Benjamin Netanyahu anunció la operación para eliminar la amenaza existencial de Irán, calificado como principal patrocinador del terrorismo por Trump, mientras Emmanuel Macron advirtió que esto inicia una guerra sin fin; el panel analiza el escudo misilístico israelí con ayuda árabe y el rol de Trump.
Imágenes muestran destrucción total en Teherán, familias desintegradas y fuego cruzado constante, con el mundo en vilo por el impacto en el mercado petrolero y escalada bélica que nadie quería contar.