Estados Unidos e Israel lanzaron la operación Furia Épica contra Teherán y otras ciudades iraníes, causando decenas de víctimas fatales según autoridades del régimen y matando a un alto jefe militar. Imágenes muestran drones estadounidenses y la respuesta inmediata de Irán con misiles contra bases de Estados Unidos en Abu Dhabi, Qatar y Bahréin, incluyendo el centro de la Quinta Flota.
Irán apuntó también a instalaciones militares en Emiratos Árabes Unidos, tras el cierre temporal de su espacio aéreo. Se reportaron fuertes explosiones en Riad, capital de Arabia Saudita, mientras el espacio aéreo de Medio Oriente se cierra por completo, con cancelaciones de vuelos de aerolíneas como KLM, Virgin Atlantic, Turkish Airlines y Emirates a destinos como Líbano, Siria, Irak, Irán, Jordania, Qatar y Omán.
Desde Estados Unidos, el corresponsal Ronen Suar confirmó que Donald Trump alertó vía New York Times desde Mar-a-Lago sobre el ataque para destruir la industria misilística iraní y defender al pueblo de amenazas nucleares y terrorismo. Trump rechazó atacar civiles, enfocándose en líderes como el ayatolá Ali Khamenei, de 86 años, quien no fue alcanzado.
La escalada surge tras fallidas negociaciones nucleares en Génova y Viena, donde Irán negó acceso a material nuclear pese a ultimátums. Suar reportó mayor seguridad en Nueva York y Washington, y posible impulso político para Trump pese a bajas encuestas. El presidente español Pedro Sánchez rechazó los ataques en redes, exigiendo desescalada y diálogo contra acciones del régimen iraní y Guardia Revolucionaria.
La ofensiva busca desmantelar el poder del régimen, considerado responsable de terrorismo internacional durante más de 20 años, según Trump.